Artículo MENOPAUSIA 3 – Síntomas de la menopausia

En este artículo, el tercero de la serie dedicada a la menopausia, se tratará sobre los síntomas más destacados que aparecen en la mujer con la llegada de la menopausia.

Volvemos a comentar que la presencia de estos síntomas va a ser diferente en cada mujer; no tienen porqué aparecer todos los síntomas, ni manifestarse con la misma intensidad. Cada mujer lo vivirá de una manera diferente; si aparecen más o menos síntomas, no es para alarmarse.

El síntoma más referido por las mujeres al llegar a la menopausia son los sofocos, entendido como un aumento repentino de la temperatura corporal, a menudo acompañado de enrojecimiento y sudoración, con una duración normalmente de entre uno y diez minutos, y que suele requerir de algún tipo de ventilación para refrescar la piel. Prácticamente la mitad de las mujeres refieren estos sofocos al llegar la menopausia. En artículos posteriores de la serie comentaremos pequeños trucos para intentar aliviar, en la medida de lo posible, las molestias ocasionadas por los sofocos.

El segundo síntoma más referido son los dolores en las articulaciones, debido a que los cambios hormonales que aparecen en la menopausia van a favorecer la aparición de artrosis, con el consiguiente desgaste articular. Este dolor en las articulaciones se presenta en el 42% de las mujeres una vez alcanzada la menopausia.

El tercer síntoma más frecuente en la mujer menopáusica se relaciona con la sequedad vaginal y la disminución de la líbido, con la consiguiente molestia en las relaciones sexuales. Esto puede afectar a la relación afectiva con la pareja y a la autoestima, y conviene conocer recomendaciones para lograr que su impacto en dicha autoestima sea el menor posible. Aproximadamente la tercera parte de las mujeres con menopausia informan de la aparición de este síntoma.

Y el cuarto síntoma más informado son los sudores nocturnos. En mitad de la noche, durante el sueño, estas personas comienzan a sudar de una manera incómoda, sudores ocasionados por el mismo mecanismo de los sofocos. Casi un 30% de las mujeres en estas circunstancias indican la aparición de este síntoma.

Con una frecuencia menor pueden aparecer otros síntomas, como por ejemplo, aumento de peso, debido a las alteraciones hormonales que alteran el metabolismo basal de la mujer, ansiedad, pérdidas de orina, lo que puede condicionar la vida normal, cambios de humor, insomnio, y pérdida de autoestima. No tienen porqué aparecer todos estos síntomas. Cada mujer manifestará la menopausia de una manera individualizada.

En resumen, la síntomas más frecuentes que aparecen con la llegada de la menopausia son los sofocos, dolores en las articulaciones, sequedad vaginal y sudores nocturnos. 

Artículo DEPRESION 14 – Resumen general

Llegamos al artículo decimocuarto y último de la serie que el equipo de la Farmacia de la Mulilla ha elaborado para ayudar a los pacientes que sufren depresión. En este último artículo daremos un repaso a lo más importante que hemos tratado en esta serie de artículos, es decir, haremos un resumen general de la serie.

Un aspecto importante de la depresión es que en la actualidad hay una amplia serie de tratamientos y terapias que van a ayudar a la recuperación anímica del paciente. Hay que ponerse en manos del personal sanitario especializado en este problema de salud, cómo es el personal de Psiquiatría, que nos orientará en cuanto los tratamientos más adecuados a nuestra situación, y ayudado de personal de psicología, que tratará de corregir actitudes y comportamientos orientados a mejorar nuestro estado de ánimo; y todo ello coordinado por el personal de atención primaria de nuestro centro de salud.

Un enfermo con depresión no debe sentirse responsable de su enfermedad. Como ya comentamos en un artículo anterior es la víctima de una serie de circunstancias que han propiciado que su mente no esté en modo positivo. No cierres las puertas a cualquier persona que quiera y pueda ayudarte; con ayuda de tu entorno tanto familiar, como social y laboral, las probabilidades de superar la enfermedad aumentan mucho.

Y el mantener un grado de actividad, así como esforzarse en tener determinados hábitos, ayudará a salir de la depresión. Vamos a recordar brevemente cuáles son esos hábitos que favorecen la recuperación anímica del paciente con depresión:

  1. Realizar una planificación de actividades para intentar mantener la mente ocupada el mayor tiempo posible. Si la mente está ocupada en determinadas áreas, no estará pensando continuamente en los problemas que tiene el paciente.
  2. Manejo del estrés y de las presiones, tan perjudiciales para la mente deprimida, pues son fuente de más problemas y negatividad. Hay que evitar asumir responsabilidades añadidas, aprendiendo decir no a las propuestas o presiones.
  3. Actividad física. Realizar alguna actividad deportiva adecuada a nuestra edad y condiciones físicas genera una serie de sustancias que favorecen el poner la mente de nuevo en modo positivo. Si además, esta actividad es en compañía y al aire libre será aún mejor.
  4. Gestión del sueño. Durante el sueño, el cerebro pone en orden toda la actividad realizada durante el día, y un buen sueño de entre 7 y 9 horas al día ayuda a la mente en su proceso de recuperación.
  5. Evitar abuso de drogas y alcohol. Estas sustancias acaban afectando a la actividad cerebral de manera importante, y van a entorpecer la recuperación anímica del paciente.

En resumen, el paciente con depresión debe esforzarse en seguir las recomendaciones y tratamientos propuestos por los profesionales especializados en su padecimiento, y adoptar hábitos que se han demostrado eficaces en la recuperación de la enfermedad depresiva, como son planificación de actividades para todo el día, manejo del estrés y de las presiones, realizar actividad física, gestión adecuada del sueño y evitar abuso de drogas y alcohol.