
Segundo artículo de la serie que vamos a dedicar al colesterol, esa sustancia que tanta mala prensa tiene para la salud. En esta serie de artículos daremos información y consejos para ayudar a controlar los niveles de colesterol en sangre que tantos quebraderos de cabeza puede llegar a darnos. Si usted tiene los niveles de colesterol elevados, o ha sufrido algún evento cardiovascular, o está preocupado por algún familiar que padece esta enfermedad, la información que contiene este artículo puede serle de gran interés.
Este segundo artículo estará dedicado a comentar cuales son las fuentes de obtención del colesterol por parte del organismo humano. Tal y como comentamos en el primer artículo de la serie, necesitamos colesterol para realizar varias funciones de gran importancia, y por tanto nuestro organismo se esfuerza por conseguir esos aportes de colesterol.
Para ello, recurre a dos estrategias diferentes:
Por un lado, el organismo va a ser capaz de fabricar colesterol. De ello se va a encargar el hígado, el órgano metabólico por excelencia, la parte del cuerpo donde más reacciones metabólicas se producen, entendiendo por metabolismo a todas aquellas reacciones químicas que realizan las células para conseguir aquellas sustancias que puedan ser utilizadas en los procesos vitales. El hígado procesa nutrientes absorbidos, regula los niveles de glucosa en sangre mediante el almacenamiento de glucógeno y sintetiza proteínas plasmáticas esenciales. Además, desintoxica sustancias nocivas, produce bilis para la digestión de grasas y almacena vitaminas y minerales, manteniendo el equilibrio químico sistémico.
Dicho de otra manera, el hígado, que es como el gran laboratorio de reacciones químicas de nuestro organismo, tiene la orden de fabricar colesterol para satisfacer las necesidades en esa materia de nuestro cuerpo. Y lo tiene que fabricar, dado que sin el colesterol habría muchas funciones que no podrían llevarse a cabo.
Hay personas cuyo hígado sintetiza el colesterol de una manera anormalmente abundante, lo que ocasiona en ellos una enfermedad que se denomina Hipercolesterolemia familiar. Esta enfermedad suele tener un componente genético, con lo que se suele heredar de padres a hijos, y que requerirá un tratamiento exigente, pues el tener elevados los niveles de colesterol en sangre aumenta el riesgo de padecer consecuencias cardiovasculares importantes.
Y por otro lado, la segunda estrategia para obtener colesterol es que nuestro cuerpo va a absorber a nivel intestinal el colesterol que venga incluido en los alimentos que ingerimos en nuestra dieta. Los alimentos ricos en grasas animales suelen tener un contenido importante en colesterol, que a su vez había sido fabricado por el hígado del animal en cuestión. Por ello, si a usted le detectan niveles elevados de colesterol en sangre, una de las primeras recomendaciones que le hacen es que siga una dieta baja en grasas, sobre todo de procedencia animal.
En resumen, nuestro organismo necesita colesterol para muchas funciones vitales, y para conseguirlo recurre a dos vías principalmente: producción hepática y absorción intestinal. Estas dos vías de obtención justifican que existan medicamentos específicos para interrumpir dichos mecanismos en caso de necesitar tratamiento para reducir sus niveles de colesterol.