
Ponemos a disposición de nuestros lectores un nuevo material informativo sobre salud, el número 4 de la serie dedicada a la Atención farmacéutica. En esta ocasión, lo que pretendemos es divulgar información sobre uno de los medicamentos más empleados en España y en todo el mundo: el paracetamol. Es un medicamento que está indicado para aliviar el dolor leve a moderado y bajar la fiebre. Es un medicamento que, en varias presentaciones, se puede adquirir sin receta médica en las farmacias de España, lo cual es indicativo de su alto grado de experimentación y de buenos datos de eficacia y seguridad.
Se emplea en humanos desde los años 50. En el mundo anglosajón se conoce como acetaminofen, y su marca comercial más conocida es Tylenol®. Las marcas comerciales de medicamentos que contienen paracetamol en su composición más conocidas en España son Gelocatil®, Frenadol®, Pharmagrip®, Termalgin® y Apiretal®.
Las especialidades farmacéuticas que se pueden conseguir sin receta médica tienen por finalidad un uso ocasional del medicamento, para períodos cortos de tiempo, en enfermedades comunes leves, hasta que desaparezcan los síntomas que combaten. Si necesita tomar éstos medicamentos durante un tiempo prolongado deberá acudir a su médico para una valoración de su problema de salud.
Las principales indicaciones del paracetamol son el tratamiento del malestar y dolor asociado a procesos como gripe, resfriado, dolor de cabeza, migrañas leves, dolores musculares, dentales o menstruales, así como bajar el aumento de temperatura corporal que se produce en la fiebre. Por todo ello, se incluye en medicamentos para combatir los síntomas de procesos gripales.
Por sus características particulares, el paracetamol ejerce su acción en estructuras del sistema nervioso central, con lo que el organismo percibe menos dolor y puede regular mejor la temperatura corporal. Esto conlleva que no tenga efectividad analgésica a nivel local; por eso no existen formas tópicas, como geles o cremas, de paracetamol para tratar el dolor de forma local. Ademas, presenta otra ventaja, y es que no presenta irritación a nivel del estomago como sí presentan los antiinflamatorios como el ibuprofeno y similares, y a nivel sanguíneo no interaccionan con la coagulación de la sangre, lo que permite ser empleado por pacientes cardiovasculares de forma segura.
En éste punto queremos comentar que el paracetamol no tiene propiedades antiinflamatorias destacables; o sea, no es un medicamento antiinflamatorio. Actúa frente al dolor y la fiebre. Si tenemos una situación que cursa con inflamación, el paracetamol no va a hacer que disminuya dicha inflamación.
Tenemos que estar alerta de tomar de forma conjunta presentaciones de paracetamol en solitario junto con otros medicamentos que contienen paracetamol, como por ejemplo los antigripales de uso más frecuente. En estos casos, puede que ingiramos por error una dosis de paracetamol que puede llegar a ser tóxica para nuestro hígado. Así que, si tomamos paracetamol de manera habitual, no debemos tomar además antigripales o anticatarrales que contengan paracetamol; debemos leer con atención los componentes de los medicamentos anticatarrales o antigripales para confirmar si contienen o no paracetamol en su composición, y así evitar una sobredosificación de paracetamol.
El paracetamol se puede tomar con o sin alimentos. Si se toma con el estomago vacío, está demostrado que la absorción del medicamento es más rápida, con lo que el inicio de la acción también lo será.
Vamos ya con las dosis recomendadas del paracetamol.
En individuos adultos, la dosis habitual es de 500 mg a 1 g, administradas cada 6 u 8 horas, dependiendo de la intensidad de los síntomas. Esto es lo que dice el prospecto de los medicamentos que contienen paracetamol en su composición.
Nuestra recomendación general es la siguiente:
- Para un dolor leve de cualquier tipo, malestar general o fiebre no alta, entendiendo como tal aquella fiebre menor de 39º y que suele remitir con el uso de estos medicamentos, deberemos tomar 500 o 650 mg de paracetamol cada 8 horas.
- Para un dolor moderado, malestar intenso, fiebre superior a 39º, podremos tomar, o 650 mg de paracetamol cada 6 horas, o sea, 4 tomas al día, ó 1 g de paracetamol cada 8 horas. De esta forma nuestro cuerpo recibirá entre 2600 y 3000 mg de paracetamol al día, lo cual corresponde a la zona superior de dosificación.
La dosis máxima que no podemos sobrepasar bajo ningún concepto es la de 4 g, o lo que es lo mismo, 4000 mg al día, que corresponde a 4 tomas de 1 g de paracetamol cada una de ellas, ya que en este caso entraríamos en un riesgo elevado de toxicidad a nivel del hígado. A partir de esa dosis máxima diaria de 4 g de paracetamol, nuestro hígado es incapaz de depurar tanto paracetamol en nuestro organismo, y genera sustancias tóxicas que pueden dañar nuestro cuerpo. Por esta razón es de extraordinaria importancia administrar la dosis menor que necesitemos para controlar los síntomas que nos aquejan y prestar mucha atención a si tomamos varios medicamentos en cuya composición aparezca el paracetamol.
Estas dosis recomendadas podrían necesitar ajuste adicional en personas con la función hepática alterada, como personas con alguna enfermedad del hígado, enfermos trasplantados hepáticos, enfermos con desnutrición crónica, enfermos de alcoholismo o consumidores habituales de alcohol, en cuyo caso lo más recomendable sería no sobrepasar los 2 g diarios de paracetamol, y en los casos más graves, optar por otras soluciones terapéuticas que no afecten a la función hepática.
En caso de insuficiencia renal grave, se deberán espaciar las tomas un mínimo de 8 horas, dado que el paracetamol se elimina inactivado por la orina después de pasar por el filtrado de los riñones, y en estos casos puede alterarse mucho el proceso de eliminación y favorecer la aparición de efectos tóxicos.
No debemos tomar paracetamol en caso de padecer una insuficiencia hepática grave, es decir, que nuestro hígado no funcione de manera adecuada por alguna enfermedad.
En el caso de pacientes que toman alguna medicación para evitar convulsiones, como es el caso de los enfermos de epilepsia, deben evitarse dosis elevadas de paracetamol debido a que aumenta la toxicidad a nivel del hígado por el uso combinado de ambos fármacos.
Con los datos científicos disponibles en la actualidad, puede emplearse por parte de mujeres embarazadas, si bien su uso debe limitarse a la menor dosis necesaria para controlar los síntomas, las menos tomas posibles, y durante el menor tiempo posible.
También pueden emplearlo mujeres en el período de lactancia, con las mismas recomendaciones que en el caso de las mujeres embarazadas.
No se ha descrito un efecto negativo del paracetamol sobre la capacidad para conducir vehículos o utilizar maquinaria.
Las reacciones adversas de los medicamentos que contienen paracetamol son raras o muy raras, lo que indica un buen perfil de seguridad del medicamento.
Si es un niño el que tiene que tomar el paracetamol para su afección, hay que calcular la dosis según el peso de la criatura. Por eso, es muy recomendable conocer el peso lo más exacto posible de los niños que tengamos a nuestro cuidado. Las presentaciones pediátricas de paracetamol contienen una jeringuilla dosificadora en función del peso, y algunas incluyen tablas de dosificación aproximada en función de la edad, pero siempre es preferible pesar al niño y darle su dosis en función de su peso, ya que para una misma edad puede haber variaciones importantes en cuanto al peso de los niños; hay niños más delgados y otros con más peso corporal.
Su pediatra le indicará la dosis adecuada de paracetamol que necesita su hijo para el tratamiento del problema de salud que padece. En caso de duda consulte a su pediatra o al personal farmacéutico sobre la dosis más adecuada para su hijo, sobre todo si son menores de 1 año de edad.
Para el control de la fiebre en pacientes pediátricos, la dosificación más recomendada por los pediatras es la de una toma cada 6 horas, procurando ser lo más estrictos posibles en el cumplimiento horario, y calculando los mililitros que hay que administrar de solución oral de paracetamol de la siguiente manera: Multiplicar por el factor 0,15 el peso del niño en kilogramos. Por ejemplo, si nuestro hijo pesa 10 kg, la operación matemática será: 10 kg multiplicado por 0,15 es igual a 1,5. Debemos dar a nuestro hijo 1,5 ml de solución oral de paracetamol cada 6 horas.
Si nuestro hijo pesa 16 kg, el cálculo será el siguiente: 16 kg multiplicado por 0,15 es igual a 2,4. Debemos darle 2,4 ml de solución de paracetamol cada 6 horas.
Para la gestión del horario de las tomas, sugerimos el siguiente: 12 de la noche, 6 de la mañana, 12 del mediodía, y 6 de la tarde. Es un horario que es relativamente fácil de cumplir, y como puede administrarse sin alimentos, no ha de coincidir necesariamente con el horario de las comidas. En cualquier caso, puede adaptar el horario de las tomas a cualquier otro que, por sus circunstancias personales, le sea más fácil de realizar.
Esta pauta de dosificación la iremos adaptando a la evolución y el estado del paciente, en el sentido de que, si va mejorando la criatura, deberemos ir espaciando las tomas (cada 8 horas o cada 12 horas) para administrar siempre al niño la menor dosis efectiva y en la menor duración posible en el tiempo, para no dar dosis innecesarias, de éste o de cualquier otro fármaco.
En cualquier caso, siga siempre las indicaciones de su pediatra sobre cómo usar este medicamento. Cada niño y cada patología requiere una dosificación específica, y aquí nos limitamos a dar recomendaciones generales de uso para la población en su conjunto.
Si viajamos al extranjero y necesitamos adquirir solución oral o jarabe de paracetamol porque nuestro hijo ha enfermado, o no tengamos la presentación española, es importante saber que todas las presentaciones de paracetamol pediátricas comercializadas en España están preparadas a la misma concentración de 100 mg/ml de jarabe o solución oral. Pero en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia o Nueva Zelanda, la concentración de estos preparados es menor, en concreto la tercera parte con respecto a la española, con lo que deberemos administrar a nuestro hijo una dosis mayor en caso de adquirir un preparado de solución oral de paracetamol en alguno de éstos países. Consulte a su pediatra si va a viajar a alguna de éstas naciones sobre cómo actuar en caso de enfermar alguno de sus hijos.
Si el bebé es menor de 3 meses y presenta fiebre, antes que dar el paracetamol por nuestra cuenta, lo más recomendable es que lo valore un pediatra si no lo ha hecho ya previamente.
Para los niños más pequeños, existen supositorios con el medicamento paracetamol, siendo la marca más conocida Febrectal®. Los supositorios deben emplearse como segunda opción si no podemos administrar la solución por vía oral, por que el niño tenga vómitos, no lo tome bien, o lo rechace por cualquier razón, ya que la tasa de absorción del medicamento en la mucosa rectal es muy variable, pudiendo no llegar a estar disponible la cantidad de paracetamol que su hijo necesita. Hay 2 presentaciones de supositorios de paracetamol en España, una para bebés lactantes y otra para niños.
En el caso de niños a partir de 25 kg de peso, existen comprimidos bucodispersables, o sea, comprimidos que se deshacen en la boca como si fuera un caramelo, con la dosis de 325 mg; y si pesan más de 35 kg, podemos adquirir sin receta médica una presentación de 500 mg también en comprimidos bucodispersables, para facilitar la toma por parte de los más pequeños.
Si estamos tomando paracetamol para aliviar puntualmente los síntomas que presentamos, deberemos acudir a valoración por parte de un médico si la fiebre persiste después de 3 días de tratamiento, el dolor no disminuye o incluso empeora tras 5 días de tratamiento en adultos o 3 días en pacientes pediátricos, o aparecen nuevos síntomas como por ejemplo erupciones en la piel, hinchazón, o dificultad para respirar, y que pueden poner de manifiesto una reacción de tipo alérgico, rara pero posible, por el empleo de paracetamol.
En caso de sobredosis de paracetamol o sospecha de sobredosis lo mejor es acudir a un servicio de urgencias, o llamar al teléfono de emergencias (112 en España), o llamar al Servicio de Información Toxicológica (En España es el 915620420, disponible 24 horas al día los 365 días del año), incluso si no hay síntomas evidentes de toxicidad. Existe un antídoto que previene el fallo hepático fulminante por sobredosis de paracetamol, pero para ser efectivo debe administrarse como máximo dentro de las primeras 8 horas tras la ingestión de la sobredosis del fármaco.
Recordamos que los medicamentos no son golosinas, son sustancias que, bien usadas, nos alivian en nuestros padecimientos, pero deben emplearse con control y asesorados por personal sanitario. No deje medicamentos al alcance de los niños, y consérvelos en lugar seco, sin temperatura elevada, y alejados de la luz intensa, excepto aquellos medicamentos con condiciones especiales de conservación.
En resumen, el paracetamol es un fármaco eficaz y seguro para el tratamiento de dolores leves a moderados y de la fiebre, que se puede administrar a pacientes pediátricos, que tiene presentaciones que pueden obtenerse en la farmacia sin receta médica, que no daña al estómago, pero puede presentar toxicidad hepática en caso de sobredosis accidental. Su uso general debe ser en períodos cortos de tiempo y sin llegar a dosis elevadas.