Artículo DEPRESION 14 – Resumen general

Llegamos al artículo decimocuarto y último de la serie que el equipo de la Farmacia de la Mulilla ha elaborado para ayudar a los pacientes que sufren depresión. En este último artículo daremos un repaso a lo más importante que hemos tratado en esta serie de artículos, es decir, haremos un resumen general de la serie.

Un aspecto importante de la depresión es que en la actualidad hay una amplia serie de tratamientos y terapias que van a ayudar a la recuperación anímica del paciente. Hay que ponerse en manos del personal sanitario especializado en este problema de salud, cómo es el personal de Psiquiatría, que nos orientará en cuanto los tratamientos más adecuados a nuestra situación, y ayudado de personal de psicología, que tratará de corregir actitudes y comportamientos orientados a mejorar nuestro estado de ánimo; y todo ello coordinado por el personal de atención primaria de nuestro centro de salud.

Un enfermo con depresión no debe sentirse responsable de su enfermedad. Como ya comentamos en un artículo anterior es la víctima de una serie de circunstancias que han propiciado que su mente no esté en modo positivo. No cierres las puertas a cualquier persona que quiera y pueda ayudarte; con ayuda de tu entorno tanto familiar, como social y laboral, las probabilidades de superar la enfermedad aumentan mucho.

Y el mantener un grado de actividad, así como esforzarse en tener determinados hábitos, ayudará a salir de la depresión. Vamos a recordar brevemente cuáles son esos hábitos que favorecen la recuperación anímica del paciente con depresión:

  1. Realizar una planificación de actividades para intentar mantener la mente ocupada el mayor tiempo posible. Si la mente está ocupada en determinadas áreas, no estará pensando continuamente en los problemas que tiene el paciente.
  2. Manejo del estrés y de las presiones, tan perjudiciales para la mente deprimida, pues son fuente de más problemas y negatividad. Hay que evitar asumir responsabilidades añadidas, aprendiendo decir no a las propuestas o presiones.
  3. Actividad física. Realizar alguna actividad deportiva adecuada a nuestra edad y condiciones físicas genera una serie de sustancias que favorecen el poner la mente de nuevo en modo positivo. Si además, esta actividad es en compañía y al aire libre será aún mejor.
  4. Gestión del sueño. Durante el sueño, el cerebro pone en orden toda la actividad realizada durante el día, y un buen sueño de entre 7 y 9 horas al día ayuda a la mente en su proceso de recuperación.
  5. Evitar abuso de drogas y alcohol. Estas sustancias acaban afectando a la actividad cerebral de manera importante, y van a entorpecer la recuperación anímica del paciente.

En resumen, el paciente con depresión debe esforzarse en seguir las recomendaciones y tratamientos propuestos por los profesionales especializados en su padecimiento, y adoptar hábitos que se han demostrado eficaces en la recuperación de la enfermedad depresiva, como son planificación de actividades para todo el día, manejo del estrés y de las presiones, realizar actividad física, gestión adecuada del sueño y evitar abuso de drogas y alcohol.

Artículo DEPRESION 13 – ¿Cómo puedo ayudar al enfermo con depresión?

Decimotercer artículo del programa de consejos para el paciente con depresión. En este artículo trataremos la cuestión de cómo puede ayudar en la recuperación anímica de un enfermo con depresión el entorno del mismo, ya sea a nivel familiar, social o laboral. Una buena forma de ayudar a estos pacientes buscar información sobre la enfermedad, sus grados, complicaciones, evolución y posibilidades de ayuda a estos pacientes. Un ejemplo de que quien nos lee está siguiendo esta recomendación es la propia lectura de estos contenidos.

Como en cualquier tema de salud hay que procurar buscar esta información en fuentes fiables, de profesionales cualificados, y huir de pseudo-influenciadores de opinión cuyo único fin es conseguir audiencia en Internet.

Una cuestión importante es que, como en la mayoría de enfermedades mentales, hay que tener mucha paciencia con el enfermo, procurando empatizar con él y entender que no está en esta situación por capricho, sino que está sufriendo y es el primero que quiere salir de esta situación. Ya comentamos el otro artículo anterior que el estrés y las presiones no ayudan en la recuperación de estos pacientes y por ello debes ayudarle a gestionarlas; trata de razonar con el enfermo posibles soluciones a los problemas que le preocupan y contribuye a que intente abordar los problemas de uno en uno, por separado, lo que suele facilitar su resolución. Y la mejor forma de ayudar en estos casos es no presionar al enfermo ni generarle un estrés innecesario.

Estos enfermos también van a necesitar apoyo emocional en forma de tiempo dedicado. Una extraordinaria manera de ayudar, es reservar un tiempo de tu vida para compartirlo con esa persona ,que al sentirse acompañada y escuchada podrá mejorar en sus síntomas. Si el paciente con depresión, además tiene adicciones nocivas, puedes ayudarle con tu ejemplo no teniendo esas adicciones; ambos saldréis beneficiados en vuestra salud, y el enfermo de depresión, además, mejorará su estado mental ,contribuyendo a su normalización de forma progresiva.

La actividad física también ayuda en la recuperación, como ya hemos tratado en artículos anteriores. Si esa actividad física es compartida podrá ser más divertida y apetecible por parte del enfermo, y podremos ayudarle de esa forma. Esta actividad física será beneficiosa para todas aquellas personas que la realicen, mejorando la salud general de todos. Así pues, si dedicamos una hora al día, por ejemplo, a pasear con un enfermo con depresión, los beneficios serán múltiples, pues estaremos dedicándole tiempo, realizando actividad física y evitando hábitos nocivos.

Los refuerzos positivos contribuyen a mejorar el estado mental, y en estos enfermos es importante evitar críticas y reproches ,y esforzarse en realizar elogios y alabanzas para que sienta mejor con las actividades que realiza. Cuesta muy poquito esfuerzo realizar un comentario positivo sobre algún logro conseguido para el enfermo con depresión, y este pequeño esfuerzo le vendrá muy bien a nuestro familiar o amigo.

Y el hecho de realizar actividades no debe forzarse, hay que animar y facilitar que se haga, pero no presionar a su ejecución, pues pueden llegar a frustración, sentimiento no deseable en la recuperación de estos pacientes.

En resumen, la ayuda del entorno del paciente con depresión es de gran importancia para poder superar la enfermedad, con refuerzos positivos, dedicación de tiempo y cariño, no presionando para realizar actividades, acompañándolo a realizar algún tipo de actividad física y comprendiendo su situación anímica.